jueves, 24 de noviembre de 2011

Segundo satélite de observación terrenal será lanzado en octubre de 2012


El segundo satélite de observación terrenal, que se encuentra en fase de construcción, será lanzado en el mes de octubre de 2012, por disposición del presidente de la República, Hugo Chávez Frías, así como también la fábrica de satélites pequeños, que funcionará en Borburata, Puerto Cabello, estado Carabobo.

El mandatario nacional aprobó a través de un punto de cuenta de fecha 15 de noviembre un monto de 10.610.338,04 dólares para el mantenimiento del Satélite Simón Bolívar.

De acuerdo al plan de trabajo se cancela el soporte en sitio, por 500.000,04 USD$ correspondiente al acompañamiento de los especialistas chinos en las Estaciones de Control Satélital (ubicadas en El Sombrero, estado Guárico y LUEPA, estado Bolívar).

Además, el pago del enlace de la VPN (red privada virtual) entre Venezuela y Beijing, la cual permitirá el acompañamiento a distancia, desde China, a los parámetros del satélite. Ya en la fase de transición y avance al concluir el soporte en sitio de los especialista chinos. El servicio a pagar del 01/11/2010 al 31/10/2011 asciende a 410.500,00 USD$.

También se extiende el soporte técnico del sistema de control terrestre del Programa satelital Venesat-1. El contrato suscrito con la empresa Gran Muralla China para la ejecución del proyecto Venesat-1, contempla el soporte a largo plazo del sistema de control terrestre por un total de 7.200.000,00 USD$.

Según el cronograma de desembolsos previsto en el contrato suscrito entre Venezuela y China (proyecto Venesat 1), se debe realizar durante los doce años de la vida útil del satélite Simón Bolívar. Ya transcurrió la fecha de pago del 50% de este monto, y el restante se solicitará de acuerdo al cronograma de desembolso. En la actualidad corresponde al 50%; 3.600.000,00 USD$.

Se renovará la póliza de seguro del satélite Simón Bolívar (período 2011-2012). Para este año se redujo en casi un 50% el monto del 2010-2011; manteniendo los mismos beneficios. El monto global para el 2011-2012 asciende a 3.254.338 USD $.

En referencia al desarrollo del segundo satélite, de observación terrena, se prevé que un mes antes del lanzamiento, en el 2012, se tendrán los montos finales del seguro del segundo satélite, partiendo de una base de ahorro a partir de este monto de reserva. El monto equivale a 755.500,00 USD$

El satélite de telecomunicaciones tiene para el presente 3 mil 061 antenas que conectan puestos fronterizos de seguridad, centros de salud, educación, infocentros y ahora televisión satelital.

De igual manera, a través del Satélite Simón Bolívar se conectaron 32 mil 112 computadoras (sin incluir Canaimas) beneficiando a 3. 005.529 personas del país.

"Para el nuevo aniversario del Satélite, que se celebrará el 29 de octubre, estará plena la operatividad y conectividad de la hermana República de Uruguay; así como avanzadas las evaluaciones técnicas para una estación en Bolivia", reseña el punto de cuenta.

En el caso de Uruguay, permitirá migrar la televisión pública del hermano país al satélite Simón Bolívar. Al mismo tiempo, Ecuador ha pedido también el uso del satélite.

martes, 25 de octubre de 2011

restos de satélite alemán cayeron sobre la Bahía de Bengala

Las populosas ciudades asiáticas se salvaron de la caída de un satélite alemán obsoleto que cayó en el mar, en algún sitio de la Bahía de Bengala, entre India y Mianmar.

El satélite ROSAT penetró la atmósfera a la 0150 GMT del domingo, sobre la Bahía de Bengala, pero no se sabía cuántos fragmentos hicieron impacto en el mar, dijo el martes el Centro Aeroespacial Alemán.

Se anticipó que la mayor parte del satélite de 21 años se desintegraría al entrar en la atmósfera, pero también se supone que hasta 30 fragmentos por un total de hasta 1,7 toneladas métricas pueden haber caído al mar.

Los científicos ya no podían comunicarse con el satélite y mucho menos controlarlo.

Dos ciudades chinas con millones de residentes, Chongqing y Chengdu, estaban cerca del trayecto proyectado del satélite en picada, dijo Jonathan McDowell, del Centro Harvard-Smithsoniano de Astrofísica en Cambridge, Massachusetts.

El satélite científico ROSAT de 2,69 toneladas fue lanzado desde Cabo Cañaveral, en la Florida, en 1990 y retirado en 1999 después de haber sido usado para investigar agujeros negros y estrellas de neutrón.

Un satélite de la NASA cayó en el sur del Océano Pacífico el mes pasado sin causar daños pero sobre un área de 800 kilómetros (500 millas).

Desde 1991, las agencias espaciales han adoptado nuevos procedimientos para limitar la chatarra espacial. La NASA dijo que no tiene más satélites grandes que puedan caer descontrolados a Tierra en los próximos 25 años.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Satélite de la NASA que caerá en la tierra.

El satélite de la NASA que se estima caiga en la Tierra este viernes podría ser visible desde el país mañana, según adelantó el presidente de la Sociedad de Astronomía del Caribe (SAC), Eddie Irizarry.

“Tanto mañana como el jueves estaría pasando justamente sobre Puerto Rico y, si se desintegra tarde mañana, el avistamiento sería a solo horas de caer a la Tierra”, señaló el astrónomo aficionado.

El Upper Atmosphere Research Satellite (UARS) fue lanzado al espacio en 1991 para estudiar, entre otras cosas, la capa de ozone. En el 2005 completó la misión y no es hasta ahora que está próximo a completar el descenso hacia la Tierra, un proceso que ocurre naturalmente por la fuerza gravitacional.

“Entre las 7:17 y 7:27 de la noche (mañana) aparecerá por el suroeste, subiendo cerca del horizonte y lucirá como una rápida estrella en movimiento”, explicó Irizarry sobre el satélite.

martes, 5 de julio de 2011

NASA se despide de su "impresionante" transbordador

La nave espacial que construyeron tenía 2,5 millones de partes y era nueve veces más rápida que una bala al ascender hacia el cielo. Fue la primera nave espacial reutilizable, capaz de volver a aterrizar en la Tierra como un avión.

"Entonces era algo de última generación", dijo el historiador jefe de la NASA Bill Barry. "Fue considerado como un gran salto hacia delante", añadió. Otras naves espaciales tripuladas no volaban de regreso a casa.

Eran misiles balísticos que caían al mar o utilizaban propulsores y paracaídas para controlar su caída en la Tierra. El programa de transbordadores terminará el mes que viene después de tres décadas y 135 viajes, cuando el Atlantis regrese de una misión que tiene previsto despegar el 8 de julio del Centro Espacial Kennedy en Florida.

La NASA está entregando sus transbordadores a museos porque son demasiado viejos y caros para mantenerlos en vuelo, y la agencia espacial tiene previsto diseñar y construir algo nuevo de más alcance.

Para entender que los transbordadores son reliquias se pueden considerar varios detalles: Cuando el primero, el Columbia, hizo su vuelo inaugural en abril de 1981, se vendía música en cassettes, no había empresas punto com y Estados Unidos no tenía servicio comercial de telefonía móvil. IBM presentó su primera computadora personal cuatro meses después, un equipo de escritorio que pesaba 9,5 kilos sin contar el disco duro ni el teclado, y que venía con un sistema operativo de 16bits llamado MSDOS 1.0.

El propio diseño del transbordador es un producto de la década de 1970. El presidente Richard Nixon aprobó el programa de transbordadores en 1972, apenas 15 años después de que la Unión Soviética lanzara el primer satélite artificial, el Sputnik, que marcó el amanecer de la era espacial

HORA DE DEJARLO IR Los transbordadores han sido "bastante impresionantes", dijo Barry. "Voy a estar muy triste cuando termine el último vuelo del transbordador", dijo. "Me encanta el programa y siento verlo marchar, pero creo que es hora de dejarlo ir", agregó. Se han construido cinco transbordadores, terminando con el Endeavour en 1992.

El diseño cambió un poco en cada nuevo modelo y se hicieron mejoras a lo largo de los años. Los tanques externos de combustible se hicieron más ligeros y fuertes. Los principales motores pasaron por varias reformas para hacerlos más seguros. Después de que explotara el Challenger en 1986, matando a siete astronautas, se añadió un sistema de escape para la tripulación.

Los servicios y sistemas de reciclaje de aire se mejoraron para que la tripulación pudiera estar más tiempo en el espacio que los siete días originales. Pero la estructura básica se mantuvo igual, señaló Barry. "De las 2,5 millones de partes, muchas no se han sustituido pero no cambiado de forma sustancial.

Sospecho que no es tan diferente de lo que era", comentó. El transbordador nunca cumplió el sueño de Nixon de transporte espacial fiable y de bajo coste que volase casi cada semana. Se suponía que llevaría a gente común al espacio con tanta comodidad que no tendrían que atravesar años de estricto entrenamiento, ya no necesitarían ser 'tipos duros' como los astronautas originales de la NASA.

La NASA pudo transportar políticos, un príncipe saudí y otros civiles en los vuelos de transbordadores, hasta que la explosión del Challenger mató a Christa McAuliffe, que iba a ser la primera maestra en el espacio.

Los transbordadores nunca fueron tan fiables como esperaban sus creadores. La NASA perdió siete astronautas más cuando el Columbia se desintegró al regresar a la atmósfera terrestre en 2003.

Los cuatro o cinco vuelos anuales que hacían de media no eran tampoco tan baratos como se había soñado. El diseño original se cambió para mantener los costos de construcción dentro del presupuesto, pero eso elevó los costos operativos, señaló Barry. Sin embargo, las naves sí superaron las expectativas en otros campos. No sólo permitieron a los astronautas lanzar satélites, sino sujetarlos y repararlos y volver a ponerlos en activo.

Especialmente, señaló, ayudaron a la NASA a rejuvenecer de forma regular el telescopio espacial Hubble, que durante 21 años ha tomado imágenes que están transformando la comprensión que tienen los astrónomos del universo.